
Os proponemos para esta SEMANA SANTA 2020 dos formas de celebrar «en comunidad» las celebraciones más importantes de estas fechas. . Podéis utilizar las dos o una de ellas.
- Participar de un encuentro virtual comunitario de unos 45 minutos los domingos a las 12:30 y el jueves y viernes a las 19:00 (por medio de la plataforma «zoom»). Adelante os explicamos cómo hacerlo.
- Participar de esos momento comunitarios siguiendo en casa el esquema de la celebración que os iremos poniendo en esta página.
¿CÓMO INSTALAR O ENTRAR EN ZOOM?
1.- Descargas la aplicación en tu ordenador, tableta, móvil. Lo puedes hacer pinchando en este enlace: https://zoom.us/download
2.- Te registras abriéndote un usuario que te servirá para muchas ocasiones -encuentros con familias, trabajo…-. Puedes hacerlo en este enlace: https://zoom.us/signup Únicamente te pide un correo electrónico donde te llegará un mensaje de zoom para que confirmes que es tu correo.
3.- Cuando entres por primera vez, te pedirá que pongas nombre apellido y contraseña). Ya estás dentro.
4.- El domingo, a las 12:30, entra en zoom, pincha en el icono «Entrar» y, donde dice «identidad de reunión o nombre de sala» introduce el número que os proporcionaremos de 9 cifras y ya está. También puedes pinchar directamente en el enlace de invitación que te ponemos debajo
5.- Los horarios de esta Semana Santa -y sus enlaces correspondientes-, son los siguientes (para participar en las misas «online»):
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Domingo de Ramos: 12:30 https://us04web.zoom.us/j/406963827
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Jueves Santo: 19:00 (7 de la tarde) https://us04web.zoom.us/j/990003766
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Viernes Santo:18:45 (15 minutos antes de lo anunciado en días anteriores) https://us04web.zoom.us/j/843225647
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Vigilia Pascual: 20:15 https://US04web.zoom.us/J/782187270
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Domingo de Pascua: 12:30 https://us04web.zoom.us/j/324797620
ESQUEMA DE LA CELEBRACIÓN
(Lo iremos completando con vuestras participaciones)
DOMINGO DE RAMOS -2020-
“Las preguntas no tienen una respuesta clara y rotunda, simplemente quedan abiertas de sentido, pero la respuesta la tiene que dar cada persona desde lo más profundo de su vida”
(Lo iremos completando con vuestras participaciones)
Saludos de bienvenida y saludo del celebrante
* Nos damos los buenos días y vamos saludando a las casas que vayan entrando en esta «iglesia virtual» de Santa Irene.
* Saludo del sacerdote: En Jesús Dios se hace cercano a todas y todos. Que Jesús, el amigo de la vida,esté siempre con vosotros.
Hemos finalizado nuestro particular tiempo de preguntas durante esta Cuaresma tan atípica.
- Ante nuestras tentaciones -las nuestras y las de nuestro mundo- nos preguntábamos en nuestro desierto particular ¿Qué es aquello que me da valor, coraje, para vivir mi vida cotidiana…?
- Y el segundo domingo subimos a la montaña con Jesús, y en este subir y bajar nos preguntábamos ¿Dónde pongo mi felicidad?
- Y en el camino sentimos sed, porque necesitamos agua y alimento para llevar a cabo nuestro proyecto de vida. Por eso nos preguntábamos ¿A qué fuentes acudo a saciar mi sed?
- Y el cuarto domingo descubrimos que a todos nos afectan las cegueras y las miradas superficiales y nos preguntábamos ¿Con qué ojos miro la realidad?
- Hace unos días, cuando nuestra barca personal y social zozobraba en medio de la tormenta de la pandemia, Jesús nos visitaba para abrir sepulcros, devolver vida, sanar heridas, consolar tristezas y nos hacía preguntarnos ¿Comparto el don de la vida?
Vamos a celebrar la etapa final de la Vida de Jesús. Es un momento significativo para constatar la coherencia de su vida. Su estilo de vida se pone de relieve en esta etapa. Las preguntas no tienen una respuesta clara y rotunda, simplemente quedan abiertas de sentido, pero la respuesta la tiene que dar cada persona desde lo más profundo de su vida, como Jesús, que asumió su situación de rechazo y, lleno de amor y servicio, siguió caminando en la oscuridad hasta la victoria del Amor.
Bendición de las Palmas
SI SE CONECTAN NIÑOS,
QUE NOS ENSEÑEN LOS DIBUJOS QUE HAN HECHO DE LAS PALMAS Y RAMOS.
Bendición de las palmas
Oh Dios de toda vida:
Venimos hoy ante Ti con ramos verdes, símbolos de vida
Bendícenos, y bendice (+) estos ramos que llevamos en nuestras manos.
para que seamos portadores de tu vida
que es más fuerte que todas nuestras muertes;
Con ellos queremos expresar nuestra admiración por tu hijo,
que vivió hasta el final su compasión solidaria
y al que aclamamos con estos ramos verdes
que son signos de la vida que nunca termina.
Te lo pedimos por medio del mismo Espíritu de Jesús
que vive ya con nosotros por los siglos de los siglos. Amén
Evangelio según san Lucas 19, 28-40.
En aquel tiempo, Jesús echó a andar delante, subiendo hacia Jerusalén.
Al acercarse a Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos, mandó a dos discípulos, diciéndoles:
—«Id a la aldea de enfrente; al entrar, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: «¿Por qué lo desatáis?», contestadle: «El Señor lo necesita»».
Ellos fueron y lo encontraron como les había dicho. Mientras desataban el borrico, los dueños les preguntaron: «¿Por qué desatáis el borrico?».
Ellos contestaron:
—«El Señor lo necesita».
Se lo llevaron a Jesús, lo aparejaron con sus mantos y le ayudaron a montar.
Según iba avanzando, la gente alfombraba el camino con los mantos.
Y, cuando se acercaba ya la bajada del monte de los Olivos, la masa de los discípulos, entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos, por todos los milagros que habían visto, diciendo:
—«¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto».
Algunos fariseos de entre la gente le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos».
El replicó:
—«Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras».
Palabra del Señor.
Invitación a la procesión
SI SE CONECTAN NIÑOS,
Os proponemos hacer una “entrada a Jerusalén” distinta: igual que estos días mucha gente sale a las 8 de la tarde a la ventana a aplaudir a médicos, enfermeras, voluntarios, profesionales que siguen sus tareas… Si Jesús pasara por tu calle ¿por qué saldrías a aplaudirle? ¿por qué le aplaudirías
- Cantamos o escuchamos «Que no caiga la fe»
Inicio de la Eucaristía
Oración – colecta
Hemos entrado en la Semana Santa, Padre, por el pórtico de la alegría, con Jesús.
Su misma entrada, de rey pacífico, nos anuncia ya el sentido de su vida,
vivida con ansias de servicio por una humanidad nueva
y entregada por amor en la pasión.
Ayúdanos a comprender el sentido de esta Pascua
y a transformar nuestras vidas en seguimiento de Jesús.
Así lo confiamos por el mismo Espíritu
que ya está con nosotros por los siglos de los siglos. Amén
Lectura de Filipenses (2,6-11)
Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de siervo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra De Dios.
Pasión de nuestro señor Jesucristo según San Mateo (27, 11-54)
C. Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:
S. —«¿Eres tú el rey de los judíos?».
C. Jesús respondió:
+ «Tú lo dices».
C. Y mientras la acusaban los sumos sacerdotes y los senadores no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:
S. —«¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?».
C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, dijo Pilato:
S. —«¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman Mesías?».
C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:
S. —«No te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él».
C. Pero los sumos sacerdotes y los senadores convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó:
S. —«¿A cuál de los dos queréis que os suelte?».
C. Ellos dijeron:
S. —«A Barrabás».
C. Pilato les preguntó:
S. —«¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?».
C. Contestaron todos:
S. —«¡Que lo crucifiquen!».
C. Pilato insistió:
S. —«Pues ¿qué mal ha hecho?».
C. Pero ellos gritaban más fuerte:
S. —«¡Que lo crucifiquen!».
C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia del pueblo, diciendo:
S. —«Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!».
C. Y el pueblo contestó:
S. —«¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!».
C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotado, lo entregó para que lo crucificaran.
Reflexión compartida. 1er momento.
Cuando nos dedicamos a buscar motivos de condena hacia otros…
Cuando nuestro silencio provoca juicios injustos…
Cuando cedemos a las presiones de la masa…
C. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo:
S. —«¡Salve, rey de los judíos!».
C. Luego lo escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella en la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.
C. Al salir, encontraron un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz.
C. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo, probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es el Rey de los Judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.
C. Los que pasaban, lo injuriaban y decían meneando la cabeza:
S. —«Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz».
C. Los sumos sacerdotes con los letrados y los senadores se burlaban también diciendo:
S. —«A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?».
C. Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban.
Reflexión compartida. 2º momento.
Cuando la coherencia de la vida te mete en problemas…
Cuando la no violencia es una opción difícil de mantener…
Cuando el servicio a los demás es forzado…
Cuando el servicio a los demás es elegido…
Cuando se trata con desprecio a las personas…
C. Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó:
+ «Elí, Elí, lamá sabaktaní».
C. (Es decir:
+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»).
C. Al oírlo algunos de los que estaban allí dijeron:
S. —«A Elías llama éste».
C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían:
S. —«Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo».
C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.
Se hace una pausa.
Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rasgaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados:
S. —«Realmente éste era Hijo de Dios».
Palabra del Señor
Reflexión compartida. 3er momento.
Decíamos que las preguntas no tienen una respuesta clara y rotunda, simplemente quedan abiertas de sentido, pero la respuesta la tiene que dar cada persona desde lo más profundo de su vida, como Jesús…
Cuando la entrega de la propia vida se convierte en respuesta
¿Qué es aquello que me da valor, coraje, para vivir mi vida cotidiana?
¿Dónde pongo mi felicidad?
¿A qué fuentes acudo a saciar mi sed?
¿Con qué ojos miro la realidad?
¿Comparto el don de la vida?
Oración universal – Peticiones – Deseos
Vamos a expresar nuestros deseos, y peticiones en estos momentos que estamos acompañando a Jesús, que se encuentra en los hospitales.
- La pasión que estamos recordando, se nos hace presente hoy en el mundo. Aquí y ahora. Todos tenemos que estar vigilando nuestras actitudes, no es cuestión de sentimentalismo. Hoy el Cristo de la pasión está aquí. En los enfermos que se ahogan, no solo por la falta de aire, sino por la falta de la familia, por la soledad extrema en la que se encuentran. Aquí está Jesús en las manos de nuestros sanitarios. Unámonos de corazón a Jesús
CONTESTAMOS: AQUÍ ESTAMOS JESÚS, TAL COMO SOMOS,
EN TUS MANOS PONEMOS NUESTRA VIDA.
- Vigilemos la vida de los más marginados, los extranjeros que tienen que salir de sus países para poder vivir. Desean llegar a un paraíso soñado, Europa, América…Encontrándose en muchas ocasiones, el hambre, el desprecio, e incluso la muerte. La verdadera pasión de Jesús es esta. Esta es la Semana Santa. Jesús está ahí. Si nosotros queremos estar con Jesús, ya sabemos el camino. No nos engañemos.
CONTESTAMOS: AQUÍ ESTAMOS JESÚS, TAL COMO SOMOS,
EN TUS MANOS PONEMOS NUESTRA VIDA.
- Sigamos estando vigilando, aquí en nuestro barrio, con nuestros vecinos, en nuestra parroquia, en la Iglesia, en el trabajo. Salgamos de la rutina diaria y descubramos lo esencial, lo importante. Despojémonos de ritos y normas sin sentido y descubramos a los hermanos, en lo sencillo, en lo honesto, en la verdad. Unámonos con ellos de corazón a Jesús
CONTESTAMOS: AQUÍ ESTAMOS JESÚS, TAL COMO SOMOS,
EN TUS MANOS PONEMOS NUESTRA VIDA.
- Estemos vigilantes, para desprendernos de todo lo superfluo. Analicemos como personas, como creyentes, como comunidad, todo lo que podemos compartir y poner al servicio de los otros. Jesús compartió su vida y todo lo que había recibido de su Padre.
CONTESTAMOS: AQUÍ ESTAMOS JESÚS, TAL COMO SOMOS,
EN TUS MANOS PONEMOS NUESTRA VIDA.
Aquí estamos, Señor. Queremos escuchar los latidos de tu corazón y de todos los que sufren. Y, en ellos, escucharte a ti.
Oración sobre las ofrendas
El pan y vino de la Eucaristía son la presencia viva de Jesús resucitado, amigo de los hombres, compañero y cercano. Con ellos te ofrecemos nuestra pequeña vida y Tú nos la engrandeces. Danos siempre tu pan, que es pan de Vida nueva. Por Jesucristo nuestro Señor.
Poscomunión
Oración de despedida: No podemos dejar de respirar…
Bendición
Hermanas y hermanos:
Dios nuestro Padre quiere que vivamos. R/ Amén.
Nuestro Señor Jesucristo murió por nosotros para que podamos vivir. R/ Amén.
El Espíritu, dador de vida, nos inspira a seguir el camino de Cristo. R/ Amén.
Y que la bendición del Dios de la vida, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros nos guarde en su amor y permanezca para siempre.
R/ Amén.